Es un sistema de seguridad que protege el vehículo frente a portonazos y robos violentos. Funciona mediante un chip de presencia que el conductor lleva consigo. Mientras el chip esté cerca del vehículo, este opera con normalidad.
Si el conductor es obligado a bajar y el chip se aleja, el sistema inicia un conteo de 60 segundos. Pasado ese tiempo, si el chip no regresa al rango de detección, el sistema actúa automáticamente:
- Inhibe la aceleración o realiza el corte controlado del motor.
- El vehículo reduce la velocidad de forma progresiva.
- Mantiene frenos y dirección operativos.
- El vehículo se detiene de manera segura, sin apagados bruscos.
Beneficios clave:
- Protección real contra portonazos.
- Funcionamiento automático, sin intervención del conductor.
- Detención segura y controlada del vehículo.
- Mayor protección para la integridad del conductor gracias al
- retardo de 60 segundos.
- Tecnología discreta, confiable e integrable con GPS y plataformas
- de control.
En síntesis, sin el chip de presencia, el vehículo no puede continuar su marcha después de 60 segundos.
